- Fácil de solicitar y sin intereses
- Sin cargos ocultos.
Ejemplo: 300€ a 30 días Total 300€ 0% de interés..
Un 0 % puede ser real, pero siempre viene con condiciones. Esto es lo que tienes que leer antes de aceptarlo.
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Compara ofertas de préstamo. Fíjate siempre en la TAE y en el importe total que tendrás que devolver antes de solicitar.
Actualizado 24 de octubre de 2026
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Ejemplo: préstamo de 300 € a 30 días, TAE 0 %, total a devolver 300 €. En siguientes préstamos, TAE desde 2.000 % hasta máx. 3.752 %.
Ejemplo: préstamo de 300 € a 30 días, TAE 0 %, total a devolver 300 € (primer préstamo).
Ejemplo: préstamo de 500 € a 3 meses, TAE 0 %, total a devolver 500 € (primer préstamo).
Ejemplo: préstamo de 5.000 € a devolver en 36 meses, TAE 18 %. Cuota mensual aproximada 180 €. Total a devolver 6.480 €.
Ejemplo: Por un préstamo de 1000€ para ser pagado en 12 meses, se devolverá un total de 1.353,89€ T.A.E. 79,6%
Ejemplo: Para un préstamo de 300€ para devolución en 67 días, los costos serán de 0€, el importe total a devolver será de 300€ con una TAE de 0%.
Ejemplo: Préstamo de 10.000 € a 60 meses con un TIN del 6,95 % y TAE del 7,18 %. Cuota mensual: 197,83 €. Importe total adeudado: 11.869,80 €.
Ejemplo: Préstamo de 300 € a devolver en 3 meses, con coste total 0 €. Importe total a devolver: 300 €. TAE 0 % (primer préstamo).
Ejemplo: préstamo de 500 € a devolver en 3 meses, TAE 0 %, total a devolver 500 € (primer préstamo)
Ejemplo: un crédito de 5.000 € a devolver en 60 meses. Interés fijo anual 4 % TIN (4,12 % TAE). Cuota mensual 92,08 €. Total a devolver 5.524,96 €. Sin comisiones de apertura, estudio o cancelación. Plazo 3–96 meses. TAE desde 4 % hasta máximo 289 %.
Ejemplo: préstamo de 300 € a 30 días, TAE 0 %, total a devolver 300 € (primer préstamo).
Un préstamo sin intereses en sentido estricto es aquel en el que devuelves exactamente lo que te prestaron: ni intereses, ni comisión de apertura, ni gastos de gestión. Si el anuncio dice «0 % de interés» pero cobra una comisión, el préstamo no es gratis: pagas por otra vía. La forma de comprobarlo es mirar dos cifras del ejemplo representativo:
La Ley 16/2011 obliga a que la publicidad de un crédito que dé cifras de coste incluya un ejemplo representativo con el tipo deudor, la TAE y el importe total adeudado, entre otros datos (art. 9). Si un anuncio de préstamos rápidos sin intereses no te deja ver esas cifras, búscalas antes de rellenar nada. Si quieres repasar la diferencia entre ambos tipos, lee TIN y TAE.
Algunos prestamistas de minicréditos ofrecen a los clientes nuevos un primer préstamo sin intereses ni comisiones. Es una forma de captar clientes: el prestamista asume el coste de ese primer préstamo con la expectativa de que vuelvas. Las condiciones cambian de una empresa a otra, pero suelen girar en torno a estas:
No damos nombres de empresas con promoción activa porque estas ofertas cambian a menudo. Las condiciones vigentes son las que figuran en la web del prestamista y en la información que te entregue antes de firmar.
La promoción cubre el préstamo si todo va según lo pactado. Si no pagas en la fecha, el contrato aplicará sus intereses de demora y, a menudo, una comisión por impago o por reclamación. Estos costes no aparecen en la TAE, porque la ley calcula la TAE suponiendo que ambas partes cumplen (art. 32 Ley 16/2011). Un préstamo con TAE del 0 % puede salir caro si te retrasas.
Un ejemplo con cifras supuestas: pides 300 € gratis a 30 días y pagas con 20 días de retraso. Si el contrato fijara un interés de demora del 1 % diario sobre el capital, pagarías 300 × 0,01 × 20 = 60 € de demora, más la comisión por impago que establezca el contrato. Ese 1 % es solo un supuesto; busca la cifra real en tu contrato antes de firmar, no después.
Además, si la deuda impagada es de 50 € o más de principal, pueden incluirte en un fichero de morosos, con un máximo de cinco años desde el vencimiento. Lo explicamos en ficheros de morosos.
Lo que de verdad importa de la promoción es lo que viene después. Si el primer préstamo te soluciona el mes y al siguiente vuelves a necesitar dinero, el segundo se cobra a la tarifa normal del prestamista. En préstamos rápidos de poco importe esa tarifa es alta: el Ministerio de Economía estima en 103 € el coste medio actual de un microcrédito de 300 € devuelto en un mes.
Hagamos la cuenta. Primer mes: pides 300 € gratis y devuelves 300 €. Segundo mes: vuelves a pedir 300 € y, si pagaras ese coste medio, devolverías 403 €. En dos meses has pagado 103 € por usar 300 € durante 60 días, es decir, unos 51,50 € al mes de media. El gancho del primer préstamo no ha cambiado el precio del producto; solo lo ha retrasado un mes.
Por eso la pregunta útil antes de aceptar un primer préstamo sin intereses es: ¿de dónde saldrán los 300 € en la fecha de pago, y qué haré el mes siguiente? Si la respuesta es «pedir otro», la promoción no te sale gratis.
Un primer préstamo gratis puede ser razonable en un caso concreto: tienes un gasto puntual e inesperado, el importe cabe dentro del límite de la promoción, sabes con seguridad que cobrarás antes de la fecha de pago y no vas a necesitar repetir. Por ejemplo, una avería que tienes que pagar hoy cuando tu sueldo o tu pensión llegan en una semana. En ese escenario, devuelves lo mismo que recibes y no pagas nada.
No tiene sentido si el dinero va a gastos que se repiten, si tu próximo ingreso no es seguro o si ya tienes otros préstamos pendientes. Tampoco si para cumplir el límite de importe tendrías que pedir otro préstamo aparte. En esos casos, los mini préstamos gratis acaban siendo la puerta de entrada a préstamos con coste.
La Ley 16/2011 excluye de su ámbito los créditos libres de intereses y sin ningún otro gasto, y también los que se devuelven en un máximo de tres meses con gastos mínimos de no más del 1 % del importe, sin contar impuestos (art. 3.f). Así que un primer préstamo realmente gratuito puede quedar fuera de esa ley, igual que cualquier crédito de menos de 200 € (art. 3.c). En la práctica, puede que en ese préstamo no tengas la información normalizada europea ni el desistimiento del art. 28 de esa ley. Si lo contratas a distancia, la Ley 22/2007 prevé en general 14 días naturales para desistir, con algunas excepciones. Lee el contrato con calma.
Hay un matiz para las compras: en los contratos de crédito vinculados a un bien o servicio, la ley presume que el comercio paga al prestamista por el contrato, y entonces el crédito no se considera gratuito. Por eso un «paga en tres plazos sin intereses» en una tienda puede estar sujeto a la ley. Lo vemos en comprar a plazos.
En España no hay hoy un tope numérico de interés en vigor. El anteproyecto de ley de crédito al consumo de 2026 propone límites para los créditos de alto coste, pero está en tramitación y no es aplicable.
Si alguna respuesta no aparece en la web del prestamista ni en la información que te da antes de firmar, no firmes hasta tenerla. Y si lo que te falta cada mes es dinero para gastos fijos, un préstamo, con o sin intereses, no lo resuelve: la OMIC de tu ayuntamiento y las asociaciones de consumidores te pueden orientar gratis.
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