Qué es una tarjeta revolving
Una tarjeta revolving (o crédito revolving) te da un límite de crédito, por ejemplo 3.000 €, que puedes usar para compras o para sacar dinero. Cada mes devuelves una cuota, que puede ser un importe fijo o un porcentaje de lo que debes. La particularidad es que el crédito rota: lo que devuelves de capital vuelve a quedar disponible, y los intereses del mes se suman a la deuda pendiente. Por eso se le llama revolving.
A primera vista se parece a una tarjeta de crédito normal. La diferencia está en cómo pagas. Con una tarjeta de crédito «de fin de mes», lo gastado se carga entero en tu cuenta en una fecha fija y no pagas intereses. Con una revolving eliges, o te asignan por defecto, una cuota aplazada, y sobre todo lo que queda pendiente se cobran intereses. Muchas tarjetas permiten las dos modalidades; conviene mirar en el contrato o en la app cuál tienes activada.
El coste es alto: en el cuadro 19.4 del Boletín Estadístico del Banco de España, el tipo medio (TEDR) de las nuevas operaciones con tarjetas de crédito y revolving fue del 18,54 % de media en 2024. El TEDR no incluye comisiones, así que el coste real para el cliente puede ser mayor.
Qué es una línea de crédito y en qué se diferencia
Una línea de crédito (o cuenta de crédito) también funciona con un límite: dispones del dinero cuando lo necesitas y pagas intereses por lo que usas, no por todo el límite. Se usa sobre todo en empresas y autónomos para cubrir desfases de tesorería, y suele tener un plazo de vencimiento en el que hay que devolver lo dispuesto o renovarla.
La revolving comparte la idea del límite disponible, pero está pensada para consumo con tarjeta y no tiene un final fijo: mientras pagues la cuota y no superes el límite, la deuda puede seguir viva indefinidamente. Un préstamo personal, en cambio, tiene un importe cerrado, un número de cuotas conocido y una fecha de fin. Esa diferencia es la que explica la trampa del pago mínimo.
La trampa del pago mínimo: un ejemplo con números
Supón que debes 3.000 € en una revolving con un TIN del 21 % anual (TAE de un 23,14 % con liquidación mensual) y que no vuelves a usar la tarjeta. Es un ejemplo ilustrativo que no cuenta comisiones, con intereses calculados cada mes sobre el saldo pendiente.
- Interés del primer mes: 3.000 × 0,21 / 12 = 52,50 €.
- Si pagas 60 € al mes: solo 7,50 € del primer pago reducen la deuda. Tardas 120 meses (10 años) en terminar, pagas unos 7.192 € en total y unos 4.192 € de intereses, más que lo que te prestaron.
- Si pagas 90 € al mes: terminas en 51 meses y pagas unos 1.542 € de intereses.
- Si pagas 150 € al mes: terminas en 25 meses y pagas unos 725 € de intereses.
El número de meses sale de la fórmula de las cuotas constantes despejando el plazo: n = −ln(1 − D·i / c) / ln(1 + i), con D la deuda, i el interés mensual (0,0175) y c la cuota. Con 60 €, el resultado es casi exactamente 120.
La conclusión es clara: con una cuota que apenas supera los intereses, la deuda casi no baja durante años. Y si sigues usando la tarjeta, el saldo puede no bajar nunca. Si la cuota es un porcentaje del saldo, el efecto es parecido: a medida que la deuda baja, también baja la cuota, y el final se aleja todavía más.
Qué dice la ley sobre la usura
La Ley de Usura, de 23 de julio de 1908, sigue en vigor. Su artículo 1 considera nulo el préstamo cuyo interés sea notablemente superior al normal del dinero y, a la vez, manifiestamente desproporcionado según las circunstancias del caso. No fija ningún porcentaje: son los jueces los que valoran cada caso. Se aplica a cualquier operación que sea en el fondo un préstamo de dinero, sea cual sea su forma (art. 9), y por eso alcanza a las tarjetas revolving.
Si un juez declara la nulidad por usura, solo tienes que devolver el capital que recibiste. El prestamista debe devolverte lo que hayas pagado por encima de ese capital, intereses y comisiones incluidos (art. 3).
Lo que ha decidido el Tribunal Supremo
- Marzo de 2020. El Pleno de la Sala Primera declaró usurario el interés de una revolving con una TAE inicial del 26,82 % (27,24 % al presentar la demanda). Fijó como referencia del «interés normal del dinero» el tipo medio de las operaciones con tarjetas de crédito y revolving que publica el Banco de España, y no el de los préstamos al consumo en general.
- Febrero de 2023 (STS 258/2023, de 15 de febrero). El Pleno concretó el criterio: en las revolving, el interés es «notablemente superior» al normal del dinero cuando la diferencia entre el tipo medio de mercado y el pactado supera los 6 puntos porcentuales. En una nota de marzo de 2026, el Poder Judicial recoge cómo la Audiencia de Murcia aplicó ese límite tomando como referencia el TEDR del Banco de España.
- Febrero de 2025. El Pleno fijó criterios para declarar abusivo, por falta de transparencia, el interés de las revolving. Es una vía distinta de la usura: se discute si te explicaron bien cómo funcionaba el producto y cuánto costaba.
- Marzo de 2025. El Supremo estableció que la acción para recuperar lo pagado de más en una revolving usuraria prescribe en el plazo general del art. 1964 del Código Civil (hoy 5 años; 15 antes de octubre de 2015). La acción para pedir la nulidad no prescribe.
Un ejemplo para entender el criterio de los 6 puntos: si el tipo medio de referencia en la fecha de tu contrato fuera del 18,54 %, un interés pactado por encima del 24,54 % superaría esa diferencia. Es solo una ilustración: el juez compara con el tipo medio del momento en que firmaste, y cada caso depende de sus datos. Este criterio vale para las revolving; no es un tope general para cualquier préstamo.
¿Hay un tope del 22 %?
No en vigor. El 7 de enero de 2026, el Consejo de Ministros dio luz verde en primera vuelta a un anteproyecto que regularía de nuevo el crédito al consumo; lo promueve el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa. Propone limitar la TAE en función del tipo medio que publicaría el Banco de España y, hasta entonces, un límite transitorio del 22 % que también se aplicaría a la liquidación de las revolving ya existentes. Es una propuesta en tramitación: hoy no obliga a nadie, y las cifras pueden cambiar antes de que sea ley.
Lo que sí está en vigor es una norma de publicidad. La Orden ECM/531/2026 exige que, en la publicidad de revolving de las entidades supervisadas, el ejemplo representativo use un límite de 500, 1.000 o 1.500 € y un plazo de amortización de cuatro años como máximo. Así el anuncio no puede presentar una cuota diminuta con un plazo larguísimo.
Cómo reclamar si crees que tu revolving es abusiva
- Reúne los papeles. El contrato, los extractos y la TAE aplicada en cada periodo. Si no los tienes, pídelos por escrito a la entidad.
- Compara con el tipo medio. Busca el TEDR de tarjetas de crédito y revolving del cuadro 19.4 del Banco de España para la fecha en que firmaste.
- Reclama primero a la entidad. Es obligatorio presentar un escrito ante su servicio de atención al cliente o defensor del cliente. Debe responderte en 15 días hábiles si la reclamación trata de un servicio de pago, o en un mes en el resto de casos si eres consumidor.
- Si no responde o no te da la razón, puedes acudir al Banco de España.
- La vía judicial es la que permite declarar la nulidad por usura. Consulta antes con un abogado o con una asociación de consumidores; esta guía no sustituye un asesoramiento sobre tu caso.
Cómo salir de una revolving
- Deja de usar la tarjeta hasta que la deuda esté pagada. Si no, el saldo se rellena.
- Sube la cuota todo lo que tu presupuesto permita. En el ejemplo, pasar de 60 a 150 € al mes ahorra unos 3.467 € de intereses.
- Cambia la modalidad de pago a «fin de mes» o a una cuota mayor desde la app o la oficina, si tu contrato lo permite.
- Valora un préstamo personal más barato para cancelar la tarjeta, con un plazo cerrado. Solo compensa si su TAE es claramente menor y cancelas la revolving después. Para comparar TAE, lee qué es la TAE y el TIN; si tienes varias deudas, mira la guía de reunificación de deudas.
- Si no llegas a pagar, habla con la entidad antes de dejar de pagar. Un impago genera intereses de demora y puede llevarte a un fichero de morosos; en ficheros de morosos explicamos cómo funcionan. Si la deuda es inasumible, infórmate sobre la Ley de Segunda Oportunidad y pide ayuda gratuita en una oficina municipal de información al consumidor.