- Fácil de solicitar y sin intereses
- Sin cargos ocultos.
Ejemplo: 300€ a 30 días Total 300€ 0% de interés..
Un importe fijo, unas cuotas conocidas y una fecha de fin. Lo que cambia entre ofertas es el coste, y se ve en la TAE y en el importe total adeudado.
Publicidad: podemos recibir una comisión si haces clic y solicitas el préstamo.
Compara ofertas de préstamo. Fíjate siempre en la TAE y en el importe total que tendrás que devolver antes de solicitar.
Actualizado 22 de octubre de 2026
Ejemplo: 300€ a 30 días Total 300€ 0% de interés..
Ejemplo: préstamo de 300 € a 30 días, TAE 0 %, total a devolver 300 €. En siguientes préstamos, TAE desde 2.000 % hasta máx. 3.752 %.
Ejemplo: préstamo de 300 € a 30 días, TAE 0 %, total a devolver 300 € (primer préstamo).
Ejemplo: préstamo de 500 € a 3 meses, TAE 0 %, total a devolver 500 € (primer préstamo).
Ejemplo: préstamo de 5.000 € a devolver en 36 meses, TAE 18 %. Cuota mensual aproximada 180 €. Total a devolver 6.480 €.
Ejemplo: Por un préstamo de 1000€ para ser pagado en 12 meses, se devolverá un total de 1.353,89€ T.A.E. 79,6%
Ejemplo: Para un préstamo de 300€ para devolución en 67 días, los costos serán de 0€, el importe total a devolver será de 300€ con una TAE de 0%.
Ejemplo: Préstamo de 10.000 € a 60 meses con un TIN del 6,95 % y TAE del 7,18 %. Cuota mensual: 197,83 €. Importe total adeudado: 11.869,80 €.
Ejemplo: Préstamo de 300 € a devolver en 3 meses, con coste total 0 €. Importe total a devolver: 300 €. TAE 0 % (primer préstamo).
Ejemplo: préstamo de 500 € a devolver en 3 meses, TAE 0 %, total a devolver 500 € (primer préstamo)
Ejemplo: un crédito de 5.000 € a devolver en 60 meses. Interés fijo anual 4 % TIN (4,12 % TAE). Cuota mensual 92,08 €. Total a devolver 5.524,96 €. Sin comisiones de apertura, estudio o cancelación. Plazo 3–96 meses. TAE desde 4 % hasta máximo 289 %.
Ejemplo: préstamo de 300 € a 30 días, TAE 0 %, total a devolver 300 € (primer préstamo).
Un préstamo personal es un contrato por el que una entidad te entrega una cantidad de dinero de una sola vez y tú te comprometes a devolverla, con sus intereses y gastos, en cuotas periódicas durante un plazo acordado. Se llama "personal" porque responde tu patrimonio en general, no un bien concreto: no hay hipoteca sobre una vivienda ni reserva sobre un coche. A veces también se le llama crédito personal, aunque en sentido estricto un crédito es una línea de la que dispones a tu ritmo.
Lo habitual es que la cuota sea constante: pagas lo mismo cada mes, y en cada cuota una parte es interés y otra es capital. Al principio pesa más el interés; al final, el capital. Esta forma de pago a plazos te permite saber desde el primer día cuánto pagarás cada mes y cuándo terminarás, lo que hace del préstamo personal una buena herramienta para gastos concretos y planificados: una reforma, un coche, unos estudios o un tratamiento.
En España, los préstamos personales a consumidores se rigen por la Ley 16/2011 de contratos de crédito al consumo cuando el importe es de 200 € o más. Para préstamos de más de 75.000 € la ley se aplica solo en parte, así que en importes muy altos conviene leer el contrato con más atención todavía.
Hoy puedes pedir un préstamo personal en tres tipos de sitios, y cada uno tiene su lógica:
No hay un tipo de prestamista que sea siempre más barato. Un banco puede ofrecerte un interés bajo condicionado a productos que no necesitas, y una entidad online puede ser más cara o más barata según tu perfil. La única forma de saberlo es pedir el coste de cada opción para tu importe y tu plazo y compararlo con las mismas reglas. Encontrarás fichas de entidades que operan en España en la sección de entidades financieras.
Los préstamos personales cubren un abanico amplio. Para cantidades pequeñas, de unos cientos de euros, el mercado ofrece sobre todo productos de plazo corto, con un coste relativo alto; las páginas de préstamo de 1.000 euros o préstamo de 3.000 euros repasan cifras concretas. A partir de unos pocos miles de euros entran más bancos y EFC, con plazos de varios años. Para importes mayores, como un préstamo de 10.000 euros, los plazos se cuentan en años, y elegir uno u otro cambia mucho el coste total.
El importe que te concedan no depende de lo que pidas, sino de tu solvencia. La ley obliga al prestamista a evaluarla antes de firmar con la información que le das y, si quiere, con la de los ficheros de morosos. Influyen tus ingresos estables, los pagos que ya tienes, tu historial y tus gastos fijos.
Para importes concretos tenemos ejemplos calculados con cuota, intereses y coste total: préstamo de 2.000 €, de 3.000 €, de 5.000 €, de 8.000 €, de 10.000 € y de 30.000 €.
El TIN es el porcentaje de interés que se aplica al capital pendiente. No incluye comisiones. La TAE expresa el coste total del préstamo en porcentaje anual: intereses, comisiones, impuestos y demás gastos conocidos por el prestamista, salvo los de notaría. Si el préstamo en esas condiciones depende de contratar un seguro u otro servicio, su coste también entra en la TAE.
Veamos dos ofertas ficticias para 10.000 € a 5 años (60 cuotas mensuales constantes):
La oferta 1 cobra comisión y aun así sale unos 374 € más barata, porque su interés es dos puntos más bajo. Si comparas solo la comisión de apertura, eliges mal; si comparas la TAE o el importe total adeudado, eliges bien. Las cuotas salen de la fórmula de cuota constante c = P · i / (1 − (1 + i) elevado a −n), con i = TIN / 12. Más ejemplos en la guía de TIN y TAE.
Con los mismos 10.000 € al 7 % de TIN y sin otros gastos, así cambian las cifras según el plazo:
| Plazo | Cuota mensual | Importe total adeudado | Intereses |
|---|---|---|---|
| 3 años | 308,77 € | 11.115,72 € | 1.115,72 € |
| 5 años | 198,01 € | 11.880,60 € | 1.880,60 € |
| 7 años | 150,93 € | 12.678,12 € | 2.678,12 € |
Pasar de 3 a 7 años baja la cuota en unos 158 € al mes, pero multiplica los intereses por más de dos. No hay un plazo correcto para todos: un plazo corto con una cuota que no puedes pagar acaba en impagos, que son mucho más caros. La regla que funciona es elegir el plazo más corto cuya cuota te deje margen para imprevistos. Puedes probar tus cifras en el simulador de préstamo personal.
"Préstamos baratos" no es una categoría de producto, es el resultado de comparar bien. Lo que más ayuda:
Ninguna web puede decirte cuál es el préstamo más barato del mercado para ti sin conocer tu situación, porque el precio final lo fija cada entidad tras estudiar tu solvencia. Desconfía de las listas que prometen "los mejores" sin explicar con qué datos lo deciden.
Un préstamo para reforma suele ser un préstamo personal normal, a veces con un plazo algo más largo. Pide varios presupuestos, ajusta el importe al más realista y no al más alto, y piensa en un margen para imprevistos de obra dentro de tu ahorro, no dentro del préstamo. Si tienes hipoteca, pregunta también a tu banco por las opciones ligadas a ella y compara la TAE y los gastos de cada alternativa, porque poner la casa como garantía cambia el riesgo.
Para estudiantes sin ingresos propios, el obstáculo suele ser la solvencia: sin nómina, pocas entidades conceden un préstamo sin una garantía adicional. Es posible que te pidan un avalista. Antes de buscar un préstamo, consulta las becas y ayudas de tu centro y de las administraciones, porque no se devuelven.
Una pensión es un ingreso estable y cuenta para evaluar la solvencia como una nómina. Lo que pesa es la cuota frente a la pensión y el resto de pagos. Compara con calma y desconfía de cualquier oferta que llegue por teléfono sin haberla pedido o que te pida firmar el mismo día.
Para financiar un vehículo puedes usar un préstamo personal o la financiación del concesionario. Compara la TAE de las dos opciones con los mismos plazos y revisa si una exige seguros u otros productos. La guía para financiar un coche repasa las diferencias.
La mayoría de préstamos personales se conceden sin aval: el prestamista se basa en tus ingresos y tu historial. Cuando tu solvencia no basta, puede pedirte un avalista. Un aval no es una formalidad: según el Banco de España, el avalista garantiza que pagarás y responde con todos sus bienes salvo que se pacten límites. Los avales que suelen pedir las entidades son solidarios, lo que significa que el banco puede reclamar la deuda directamente al avalista sin dirigirse antes a ti. Antes de pedir a alguien que te avale, o de avalar a otra persona, lee la guía sobre el aval.
Antes de que te comprometas, tienes derecho a recibir sin coste un formulario europeo estandarizado, la Información normalizada europea. Recoge en el mismo formato el importe, el plazo, el TIN, la TAE, las comisiones, el importe total adeudado y las consecuencias del impago, así que es el documento ideal para poner dos ofertas una al lado de otra.
Ya firmado, cuentas con dos herramientas. La primera es el derecho de desistimiento: 14 días naturales sin explicaciones ni penalización, devolviendo el capital y los intereses del tiempo que hayas tenido el dinero en un máximo de 30 días naturales. La segunda es el reembolso anticipado: puedes devolver todo o parte del préstamo cuando quieras y pagar menos intereses. Si el tipo es fijo, el prestamista puede cobrarte una compensación con un tope del 1 % de lo que devuelves cuando queda más de un año, o del 0,5 % cuando queda un año o menos.
Para un préstamo personal de varios años, el reembolso anticipado es una vía real de ahorro: con el ejemplo de 10.000 € al 7 % a 7 años, adelantar capital en los primeros años reduce los intereses de todos los meses siguientes.
Un préstamo personal impagado tiene consecuencias serias. El contrato debe indicar el tipo de interés de demora, que se suma a lo que debes, y el contrato puede prever comisiones por cuota impagada. Si la deuda de principal es de 50 € o más, es cierta y está vencida, y te avisaron de esa posibilidad, tu nombre puede acabar en un fichero de morosos y quedarse allí hasta cinco años desde la fecha en que venció la deuda. Después vienen la reclamación judicial y el posible embargo de nómina, con la parte que no supera el salario mínimo protegida.
Si prevés dificultades, habla con la entidad antes del primer impago y pide por escrito un cambio de plazo o un periodo de carencia. Si tienes varias deudas, valora una reunificación de deudas solo si baja el coste total y no solo la cuota. Para orientación gratuita, acude a la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC), a una asociación de consumidores o a los servicios sociales de tu ayuntamiento.
En España no hay hoy un interés máximo fijado por ley para los préstamos personales. Solo existe la vieja Ley de Usura, de 1908: si el interés es muy superior al normal y no está justificado, un juez puede anular el préstamo, pero hay que pedirlo y se valora caso por caso. Desde enero de 2026 se tramita un anteproyecto que limitaría la TAE en función del tipo medio del mercado, con un 22 % como límite provisional; hoy no es ley. Mientras tanto, la protección práctica es la misma de siempre: comparar la TAE antes de firmar y desconfiar de cualquier oferta cuyo coste no se explique con un ejemplo representativo.
En Banknorden no prestamos dinero. Ponemos una al lado de otra las ofertas de distintos prestamistas, cada una con la TAE y el ejemplo que publica, y tú solicitas directamente a la entidad que prefieras, que es quien estudia tu caso y firma contigo. El servicio es gratuito para ti; algunas entidades nos pagan una comisión. Los detalles están en Cómo comparamos.
Ejemplos concretos y guías para cada necesidad.
Plazos, cuotas y coste total para un importe medio.
Qué plazo elegir y cuánto pesan los intereses.
Préstamo personal o financiación del concesionario.
Calcula la cuota y el importe total con tus cifras.
Cuándo agrupar deudas baja el coste total.
Qué cambia cuando tus ingresos son de actividad propia.
Utilizamos principalmente fuentes oficiales y de acceso público. Las normas y condiciones pueden cambiar: comprueba siempre la información vigente con la autoridad o con la entidad.